Cinco minutos con Pilar... Noveno lugar

En numerología, el 9 representa la finalización de un ciclo y la preparación para un nuevo comienzo. Se asocia con la sabiduría, la compasión, el altruismo y la visión global, impulsando a quienes resuenan con él a contribuir positivamente a la humanidad. Con este lugar, y mucha dignidad, nos quedamos en el Mundial 2026. No sé ustedes, pero desde que fue la inauguración, aun y con todos los contras políticos, que fueron muchos, inició un evento en un Estadio poderoso. Tan solo pronunciar su nombre, “Estadio Azteca”, aunque le pongan ahora otro nombre, todo el mundo lo renombra, con el poder de sus 13 letras, y que curiosamente es considerado el Noveno del mundo. Fue diseñado por los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca; inició su construcción en 1962 como parte del proyecto para ser sede en la Copa Mundial de Fútbol de 1970. Luego fue sede en México 86, y ahora en México 2026.
Los principales países que nos visitaron fueron: Sudáfrica, República de Corea, República Checa, Suecia, Túnez, Japón, Suecia, Colombia, Uzbekistán, RD Congo, Uruguay, España, Holanda, Inglaterra, Alemania, además de otros visitantes que todavía se siguen paseando en nuestro país; pareciera que ya no quieren irse.
En el tiempo del Mundial, estuve en dos ocasiones en el Aeropuerto de Monterrey; en la primera, un grupo de suecos me ayudó a cargar mi maleta en el avión; y viajaron con nosotros junto con muchos colombianos hacia la CDMX. La segunda ocasión, nos topamos con ingleses, alemanes, pero sobre todo con marroquíes; parecía que estábamos en esa parte del norte de África, las mujeres y hombres con sus caftanes. Los caballeros con sombreros negros tipo norteño, o con el clásico sombrero charro, colgando de sus manos o en la maleta por fuera; el chiste era lucirlos. Esa mezcla cultural solo la pudo dar este encuentro deportivo en nuestro país.
¿Qué nos dejó el Mundial en México para los mexicanos? Una gran experiencia. Dijo el productor y actor de cine, Gael García: "Este Mundial fue un festival, en donde nos entretuvimos, nos sentimos orgullosamente mexicanos; por fin, la selección nos mantuvo unidos, nos contagió de esa familia que formaron, nos hicieron sentir parte de ellos. Nos contagiaron de ese candor humano. La fiesta no solo fue en el estadio; lo hicimos en la calle, en la casa, con nuestras familias. Recibimos a todos los que nos visitaron con alegría, gratitud y el orgullo de ser mexicanos. Hubo amabilidad y hospitalidad de nuestra parte". Agradeció a la selección el contagiarnos de esa unidad, a los jugadores y al entrenador, el Vasco Aguirre, darnos esperanza y alimentar el sueño. Nos divertimos con el famoso: ¡Quiere volar! ¡Quiere volar!, ¡Duro!, ¡Duro!, ¡Olé, Olé, Olé, Olé, Japón, Japón!, ¡Coreano hermano, ya eres mexicano!, ¡Pato Merlín, sabio guardián de México y el balón, protégenos hoy!, etc., etc.
La Revista Posta destacó que, con cada triunfo de la Selección Mexicana, miles de aficionados cantaron el éxito de Los Tucanes de Tijuana “La Chona”, la cual se escuchó en estadios, fan fests y celebraciones alrededor del mundo, convirtiéndola nuevamente en el himno no oficial del Tri. Los egipcios en Canadá la bailaron, en París cerca de la Torre Eiffel, también, y me parece que en Holanda también.
Los coreanos estaban muy impresionados con la canción “Cielito Lindo”, porque les recordó a su canción tradicional: “Arirang”, que habla sobre la resiliencia del corazón coreano después de la guerra. Así como el Cielito Lindo nos pide “Cantar y no llorar”, el Arirang pide: “Levantarse siempre después de caer”.
En Aristegui Noticias, la periodista Julieta Sales comentó los siguientes datos que la FIFA dio a conocer: Marruecos fue la primera selección africana que llegó 2 veces a cuartos de final en un Mundial. Noruega alcanzó también esta instancia, por primera vez en su historia, y Suiza regresó a cuartos de final, desde 1954. El partido más visto en este mundial, en nuestro país, fue el de México vs. Inglaterra, con un total de 36 millones de televidentes. El Estadio Azteca fue la sede con mayor asistencia en este torneo, con 404,120 espectadores.
La camiseta de la Selección Argentina habría sido la más vendida durante la temporada de este Mundial, pero según el ranking comercial, cambió a la de México. ¡Rompió récord! Fue la más vendida. Y se siguen vendiendo.
Dice El Chapucero Today: que casi 45 millones de estadounidenses vieron el partido de Inglaterra vs. México, superando al octavos de final de Bélgica vs. Estados Unidos, y se acerca a las cifras de campeonatos de confederaciones de la NFL. Streamers, TikTokers que no son mexicanos, se ponen la playera de México; como Oxillery, un famoso periodista inglés. Quizá por ello los argentinos ven apagar un poco su brillo y se han molestado un poquito con nosotros.
Algo interesante, durante el Mundial, se dio una reducción considerable de homicidios en México; fue una de las noticias más positivas en materia de seguridad de los últimos años.
Me quiero despedir con un resumen de la reflexión del periodista iraní Mohammad Reza Gilani, quien escribió para el periódico La Jornada. Vale la pena retomar su crítica. Como mexicanos nos debemos sentir muy orgullosos, dice así:
“Las Grandes Naciones nunca son juzgadas únicamente por el resultado de un partido. México se despidió del Mundial con la misma fuerza con la que hace siglos lucharon Los Mayas y las Grandes Civilizaciones que dieron identidad a esta tierra. Peleó hasta el último segundo, con el último aliento. Y esto no lo dice un mexicano. Lo dice un iraní, un iraní que, durante este Mundial, descubrió el verdadero significado de la “Hospitalidad Mexicana”. Cuando el árbitro Alireza Faghani hizo sonar el silbatazo final en el estadio Azteca, miles –quizá millones– de personas derramaron lágrimas. Con más de 80 mil aficionados alentando desde horas antes del inicio; la selección mexicana cayó en un emocionante duelo de octavos de final ante Inglaterra. Incluso jugando buena parte del segundo tiempo con un rival reducido a 10 hombres, México jamás dejó de creer y luchó hasta el último instante. Si la Copa del Mundo se definiera únicamente por levantar un trofeo, muchas naciones jamás habrían encontrado un lugar en la memoria colectiva. Lo que vuelve inmortal a un pueblo es su carácter. Y en este Mundial, México mostró un carácter que trascendió el futbol.
El pueblo de Tijuana hizo algo que ningún reglamento de la FIFA puede escribir. No recibió a Irán como a una selección extranjera; la recibió como a un invitado. Y, cuando nuestra selección abandonó Tijuana tras quedar eliminada, las despedidas estuvieron marcadas por abrazos, lágrimas y aplausos. Fue una de las imágenes más humanas y conmovedoras de todo el Mundial.
El verdadero campeón es “El Pueblo”, quien demostró que la grandeza no se mide por rascacielos, estadios multimillonarios o tecnología. La verdadera grandeza se mide por la capacidad de abrir el corazón a quien llega como visitante. Cuando Irán llegó a México en uno de los momentos más difíciles de su historia deportiva, el pueblo mexicano no preguntó de dónde veníamos. Nos dijo: “Irán, hermano, ya eres mexicano”. Y por eso, para millones de iraníes, México jamás será recordado como un equipo eliminado.
Señor México:
El trofeo quizá escapó de tus manos. Pero, como los hijos de los mayas, jamás te rendiste. Y en este Mundial de Futbol demostraste que el verdadero campeón no siempre es quien levanta la Copa...
Sino quien conquista el corazón de los pueblos.
Columna: El estado de la CDMX
Nadie niega que la Ciudad de México es una ciudad dinámica con una altísima oferta de actividades. Los visitantes que recibió durante los primeros días del Mundial —muchos menos que los estimados, por cierto— se fueron con una imagen de una ciudad viva y vibrante. Todo -- leer más
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