De la cárcel a la calle: hombre vende cuadros religiosos que él mismo elabora

Pasó 14 años en prisión tras involucrarse en la delincuencia, ahora sobrevive elaborando y vendiendo cuadros religiosos afuera de la clínica 7 del IMSS.
A sus 50 años, Mateo Sánchez Mauricio se gana la vida con los cuadros que aprendió a hacer mientras estaba en la cárcel. A pesar de un trastorno similar al Parkinson y cicatrices de golpes recibidos, continúa ofreciendo sus piezas en la vía pública.
De delincuente a artesano
A los 18 años, Mateo se involucró en actividades delictivas que lo llevaron a pasar 14 años en prisión. Fue durante su tiempo en la cárcel que aprendió a trabajar la madera y a elaborar cuadros religiosos, oficio que hoy le permite subsistir.

Secuelas de un pasado difícil
Además de su enfermedad, Mateo presenta cicatrices y secuelas de golpes que, asegura, le dieron policías. Estas heridas físicas son parte de su historia y de las dificultades que enfrenta en la vida cotidiana.
Arte que se vende en la calle
Todos los días, se instala frente a la clínica 7 del IMSS, en la calle De la Fuente, exhibiendo sus cuadros con portarretratos. Cada pieza es realizada a mano y representa su medio de subsistencia. Los transeúntes y pacientes que pasan por la zona son sus principales clientes y lo único que pide es que le compren sus cuadros.
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