El Tiempo de Monclova 🔍

Salud ENFERMEDADES Monclova Piedras Negras Carbonífera Saltillo Torreón Seguridad

La acumulación de cortisol por estrés sostenido se asocia con enfermedades complejas

ENFERMEDADES
Redacción El Tiempo
comparte facebook comparte X comparte WhatsApp comparte Telegram

El estrés crónico constituye un riesgo real para la salud física y mental de millones de personas en todo el mundo. Esta condición, frecuente en ámbitos laborales demandantes y en contextos sociales de elevada presión, mantiene al organismo en un estado constante de alerta. 

La exposición prolongada a altos niveles de cortisol y adrenalina puede provocar daños en el cerebro, el sistema cardiovascular y el sistema inmunológico, de acuerdo con investigaciones recientes. Este fenómeno afecta a adultos de todas las edades y se presenta tanto en zonas urbanas como rurales.

Ante situaciones de peligro, el cuerpo activa un mecanismo de supervivencia que libera hormonas como el cortisol y la adrenalina para facilitar respuestas de defensa o huida. No obstante, cuando este sistema permanece activo de forma continua, como ocurre en el estrés crónico, se producen alteraciones profundas en el equilibrio fisiológico. Sus efectos no se limitan al aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, sino que también generan consecuencias a largo plazo sobre el metabolismo y la función inmune.

Según estudios publicados en la Revista Finlay, el estrés prolongado provoca un desajuste neuroendocrino e inmunológico que debilita las defensas del organismo y modifica los procesos metabólicos. Los especialistas advierten que la exposición constante a la alerta puede deteriorar significativamente la calidad de vida y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades complejas.

El cerebro es uno de los órganos más afectados por el estrés crónico. El exceso de cortisol disminuye la neuroplasticidad y daña estructuras como el hipocampo y la corteza prefrontal, lo que impacta negativamente en la memoria, la capacidad de concentración y la regulación emocional. Este proceso favorece la aparición de olvidos frecuentes y cambios notorios en el estado de ánimo.

Otro efecto relevante es la alteración del sistema glinfático, responsable de eliminar toxinas cerebrales durante el sueño profundo. La falta de descanso adecuado facilita la acumulación de proteínas como la beta-amiloide, asociada con enfermedades neurodegenerativas. Los investigadores señalan que la privación de sueño reparador puede acelerar el desarrollo de patologías como el Alzheimer.

El estrés crónico también genera inflamación en el sistema nervioso central, lo que incrementa la susceptibilidad a trastornos cognitivos y psiquiátricos. En contextos de presión emocional constante, funciones como la memoria, el aprendizaje y la toma de decisiones se deterioran de manera progresiva.

Una revisión publicada en 2025 en el International Journal of Molecular Sciences indica que el estrés crónico altera la regulación del sistema inmune mediante la disfunción del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA) y cambios en la liberación de cortisol. La exposición prolongada conduce a resistencia a los glucocorticoides, promueve un estado inflamatorio persistente y favorece la aparición de enfermedades autoinmunes y crónicas que afectan sistemas como el neuroendocrino, cardiovascular, digestivo y musculoesquelético. El estudio destaca que el desequilibrio del eje HPA es un vínculo clave entre el estrés y la disfunción inmunológica, y plantea el manejo del estrés como una posible estrategia terapéutica.

En el ámbito cardiovascular, el estrés sostenido aumenta el riesgo de hipertensión, arritmias y eventos cardíacos como el infarto. De acuerdo con el Journal of Molecular and Cellular Cardiology, tan solo diez días de exposición a situaciones estresantes pueden activar procesos inflamatorios en las células del corazón.

El metabolismo también se ve comprometido. El estrés crónico eleva los niveles de glucosa en sangre y favorece la acumulación de grasa abdominal, lo que incrementa la probabilidad de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2. En estos escenarios, el organismo pierde la capacidad de regular de forma eficiente el uso de la energía.

El sistema inmunológico se debilita como consecuencia del estrés prolongado, ya que se reduce la actividad de linfocitos y anticuerpos. Esto disminuye la capacidad de defensa frente a infecciones y agrava enfermedades autoinmunes, además de retrasar la cicatrización y empeorar patologías reumatológicas.

A nivel digestivo, la alteración del flujo sanguíneo y de la motilidad intestinal provoca síntomas como reflujo, gastritis y síndrome de intestino irritable. La comunicación entre el cerebro y el intestino se ve afectada, lo que favorece la aparición de ansiedad y trastornos gastrointestinales.

 

ENFERMEDADES: Los abuelos que cuidan nietos preservan mejor sus habilidades mentales

El cuidado de los nietos puede representar mucho más que una expresión de afecto familiar.  Un grupo de investigadores de Países Bajos, Alemania, Suiza y Suecia halló que los abuelos y abuelas que participan activamente en la vida de sus nietos presentan mejores -- leer más

Noticias del tema


    Más leído en la semana